La historia del Ejército Argentino desde sus primeras horas, que son las mismas "horas inciertas de la Patria", como canta la Marcha "El Uno Grande", ha sido siempre la historia de hombres que dejaban todo por un ideal que era la Libertad de la tierra que pisaban. Los Ejércitos de las Provincias Unidas que libraron la Guerra de la Independencia fueron siempre pobres, más todavía, paupérrimos.
La falta de recursos fue una constante que se suplía con imaginación; lo probaron entonces y recientemente en Malvinas -por ejemplo, cuando se adosó un misil Exocet a un avión Super Etendart y se hundió un navío ingles, algo impensado. Siempre la pobreza acompañó las campañas del Ejército, pero a cambio, el valor de sus hombres trazó páginas legendarias, inigualables en la Historia Argentina.
El General Manuel Belgrano, rico de nacimiento, describe su situación en una carta al Gobernador de Córdoba, Álvarez de Arenales, en abril de 1819, y dice: "“ mis hermanos de armas y aun yo mismo, estoy sin poder lavar mi ropa por falta de jabón...”.
Antes, el 26 de mayo de 1818, en carta a Güemes le dice que "“ Espero que Ud. haya celebrado el día grande de la nación a su gusto, aquí se ha hecho militarmente y con todo decoro correspondiente, frugalmente sí, conforme a nuestra pobreza...”. En Salta, se cuenta que un oficial debió cederle su chaqueta ya que a la suya no le cabían más remiendos. Por último, luego de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma pasó una semana sin comer por distribuir su ración entre los heridos. Murió en la extrema pobreza, con un reloj por todo bien terrenal, que doscientos años después ¡se robaron del Museo!
El General San Martín en 1816, un año antes de comenzar el Cruce de los Andes, le escribe a su amigo Godoy Cruz: "“ La voluntaria cesión de la mitad de mis sueldos me ha reducido a pasar una vida frugal y sin el menor ahorro para embolsar”. En plena campaña le escribe a O'Higgins: "“ Estoy viviendo de prestado”. Y en 1827, dice que está en una “ triste situación” y no le queda “ recurso alguno para subsistir”, por eso le ruega al General chileno que “si puede remitirme algún socorro lo más pronto que sea posible”.
El Teniente General César Milani, en el propio Acto del Día del Ejército invoca a estos dos Próceres cometiendo la primera indignidad de poner al Ejército como "parte activa de un proyecto nacional que nos trasciende ”, cuando la Fuerza no puede ni debe tener jamás tinte político alguno. Ése ha sido pues, el gran error de los militares del Proceso, convertirse en políticos, porque el fin del militar es la defensa de los intereses de la Nación.
Ese objetivo es muchísimo más alto, claro y valioso que una causa política. El militar asume una deuda de honor con sus conciudadanos de exponer su vida para salvaguardar la integridad de la Patria, nunca para hacer política.
La segunda indignidad de Milani es la de mencionar a San Martín y Belgrano como ejemplos, y mientras ellos vivieron en la austeridad más grande y murieron en la pobreza, él ostenta un nivel de vida que pareciera no cerrarle con los números, tanto que está sospechado de enriquecimiento ilícito por los medios de prensa nacionales.
Agradece dos veces a la Presidente "por su apoyo decidido para recuperar capacidades", cuando es el Gobierno que él asiste quien dejó a la Nación Argentina en la mayor indefensión, con aviones que no vuelan (Ver nuestra nota "No voy en tren, ni voy en avión"), barcos que se hunden en sus radas y un Ejército sin capacidad operativa y con apenas dos horas de poder de fuego.
La decencia aconseja por lo menos la discreción, cuando no el silencio de la vergüenza; pero cuando se carece de ambos valores se dicen libremente discursos que lejos de ser un elogio, terminan siendo un agravio a los Próceres a quienes se nombra.-
Ernesto Bisceglia
viernes, 30 de mayo de 2014
miércoles, 28 de mayo de 2014
El Ejército Argentino: Esa sombra de la Patria
Se puede decir que la Historia Argentina comienza en 1806 y en 1807, cuando se produjeron las invasiones inglesas; hasta ese momento en la Capital de aquel Virreinato del Río de la Plata -Buenos Aires- la vida estaba marcada por la rutina del tráfico de bienes hacia y desde la Metrópoli.
Era aquella una sociedad estable, sin problemas sociales, porque los esclavos recibían casi un trato familiar; sin problemas religiosos, ya que la fe cristiana era una y para todos, sin problemas militares puesto que las hipótesis de conflicto únicamente tenían relación con el aborigen.
Hasta entonces las autoridades españolas mantenían escasas fuerzas veteranas y profesionales, en todo caso cuando las necesidades apremiaban se echaba mano de milicianos.
Pero la necesidad de defender el territorio de la agresión británica dio lugar a la formación de milicias permanentes de donde más tarde saldrían los primeros cuerpos armados de la Patria. .
Foto: (Iz. a Der.:Patricio; Andaluces; Artilleros; Húsares del Rey).
Las Invasiones Inglesas sirvieron también para socavar la autoridad política del Virrey, y pronunciado el Movimiento de Mayo de 1810, la conspiración no tendría éxito sino hasta que el potosino Cornelio Saavedra, Jefe del Regimiento Patricios se plegara a la revolución, y de hecho, fue quien encabezó aquella Primera Junta de Gobierno Patrio.
La necesidad de la Junta de mantener el orden en el territorio de las Provincias Unidas y ejercer el control político, decidió el envío de una expedición militar al norte -Ejército Auxiliar del Alto Perú-, para lo cual debía organizar esa fuerza. Así, el 28 de Mayo de 1810 la Junta dio origen al Departamento de Gobierno y Guerra que manejaría Mariano Moreno.
Al día siguiente, 29 de Mayo de 1810, un Decreto de la Primera Junta mandaba organizar "Los Batallones Militares existentes se elevarán a regimiento con la fuerza efectiva de 1.116 plazas, reservado la Junta proveer separadamente sobre el arreglo de la caballería y artillería volante.
Fue el Ejército que bajo el mando del General Manuel Belgrano libró las decisivas Batallas de Tucumán y Salta, el que siguió al General José de San Martín a través de la Cordillera de los Andes para libertar a medio continente sudamericano. Y en el norte, en Salta, se vivió en carne lo que decía en espíritu el Decreto de la Primera Junta, que cada hombre sea un soldado, fueron los gauchos que bajo el mando del General Martín Miguel de Güemes volvieron infranqueable la frontera al paso de los realistas.
Glorias y errores también acaudalan esa historia bicentenaria del Ejército Argentino.
Las Instituciones trascienden a los hombres, porque éstos mueren y la historia los devora junto con sus errores. Aquellos que no entienden de Patria, de Honor, de Gloria, también serán consumidos, y la Bandera que reúne en su regazo a todos los argentinos seguirá flameando custodiada por los hombres y mujeres que comprendieron que la carrera de las armas es el mayor servicio que un ciudadano puede hacer por su País.-
Ernesto Bisceglia
Era aquella una sociedad estable, sin problemas sociales, porque los esclavos recibían casi un trato familiar; sin problemas religiosos, ya que la fe cristiana era una y para todos, sin problemas militares puesto que las hipótesis de conflicto únicamente tenían relación con el aborigen.
Hasta entonces las autoridades españolas mantenían escasas fuerzas veteranas y profesionales, en todo caso cuando las necesidades apremiaban se echaba mano de milicianos.
Pero la necesidad de defender el territorio de la agresión británica dio lugar a la formación de milicias permanentes de donde más tarde saldrían los primeros cuerpos armados de la Patria. .
Foto: (Iz. a Der.:Patricio; Andaluces; Artilleros; Húsares del Rey).
Las Invasiones Inglesas sirvieron también para socavar la autoridad política del Virrey, y pronunciado el Movimiento de Mayo de 1810, la conspiración no tendría éxito sino hasta que el potosino Cornelio Saavedra, Jefe del Regimiento Patricios se plegara a la revolución, y de hecho, fue quien encabezó aquella Primera Junta de Gobierno Patrio.
La necesidad de la Junta de mantener el orden en el territorio de las Provincias Unidas y ejercer el control político, decidió el envío de una expedición militar al norte -Ejército Auxiliar del Alto Perú-, para lo cual debía organizar esa fuerza. Así, el 28 de Mayo de 1810 la Junta dio origen al Departamento de Gobierno y Guerra que manejaría Mariano Moreno.
Al día siguiente, 29 de Mayo de 1810, un Decreto de la Primera Junta mandaba organizar "Los Batallones Militares existentes se elevarán a regimiento con la fuerza efectiva de 1.116 plazas, reservado la Junta proveer separadamente sobre el arreglo de la caballería y artillería volante.
Queda publicada de este día una rigurosa leva en que serán comprendidos todos los vagos y hombres sin ocupación desde los 18 hasta los 40 años.
Volverán al Servicio Activo todos los rebajados que actualmente no estuvieron ejerciendo algún arte mecánico o servicio público."Fue el Ejército que bajo el mando del General Manuel Belgrano libró las decisivas Batallas de Tucumán y Salta, el que siguió al General José de San Martín a través de la Cordillera de los Andes para libertar a medio continente sudamericano. Y en el norte, en Salta, se vivió en carne lo que decía en espíritu el Decreto de la Primera Junta, que cada hombre sea un soldado, fueron los gauchos que bajo el mando del General Martín Miguel de Güemes volvieron infranqueable la frontera al paso de los realistas.
Glorias y errores también acaudalan esa historia bicentenaria del Ejército Argentino.
Las Instituciones trascienden a los hombres, porque éstos mueren y la historia los devora junto con sus errores. Aquellos que no entienden de Patria, de Honor, de Gloria, también serán consumidos, y la Bandera que reúne en su regazo a todos los argentinos seguirá flameando custodiada por los hombres y mujeres que comprendieron que la carrera de las armas es el mayor servicio que un ciudadano puede hacer por su País.-
Ernesto Bisceglia
lunes, 26 de mayo de 2014
Hay que respetar la Historia de un Pueblo
La definición de "Clásico", entre sus acepciones dispone de estas dos: "Que se adapta a lo marcado por la costumbre y tradición", y esta otra "Que por su importancia o valor, ha entrado a formar parte de la historia.
Ambas juegan como definiciones a la hora de referirse a una Fecha Patria, por ejemplo, cuyo sentido trasciende los tiempos y los gobiernos, precisamente porque refiere a una costumbre y a una tradición. Más todavía cuando de un hecho histórico de la envergadura que detenta el 25 de Mayo de 1810, puntapié de nuestra Historia, nada menos.
A lo largo de los últimos años hemos sido testigos de la desacralización de la Historia Argentina, y si bien el Revisionismo histórico debe ser bienvenido, no es lo mismo hacer a un lado los testimonios históricos para hilvanar un relato carente de sustento documental, alejado de la verdad y retorcidamente político.
Esto es lo que se ha hecho con la Historia Argentina, se ha la privado de identidad, de significado y valor. Así, suman ya casi dos generaciones las que caminan por estas pampas privadas de origen, ignorantes por completo de su pasado, por lo tanto, sin brújula para construir un futuro sustentable.
La reciente afirmación presidencial subrayando que la historia comienza "Un 25 de Mayo de 2003" es un acto de Lesa Patria, porque viene a negar el glorioso pasado iniciado en 1810, para constituirse "Ella" (o "Él", quién sabe), en fundador de la República, echando al abismo de la ignorancia dos siglos pletóricos de hechos que conforman precisamente la idiosincrasia argentina.
Por suerte lo clásico es perenne, resiste al tiempo y a los tiranuelos que en su soberbia tratan de apropiarse hasta de lo que no pueden poseer, en este caso, el pasado común de los argentinos. Los ríos vuelven a su cauce, es un principio de la naturaleza, y la historia clásica demuestra también, cuál es el final de los que abusan del poder.-
Ernesto Bisceglia
sábado, 24 de mayo de 2014
Yo me opongo, tú te opones..., ¿quién más se opone?
En las democracias modernas debiera tenerse por bien distintos en el imaginario popular, qué es el ejercicio del poder, esto es el gobierno según mandan las normas en un régimen democrático, y quién tiene o detenta el poder. Porque hay que decir que Mandatario y Poderoso no son la misma cosa.
Es que en el transcurso de los tiempos ha habido un desplazamiento del punto del poder, desde su originario natural, o sea el Pueblo, hacia grupos poderosos que se lo han arrebatado. Toda aquella hermosa alegoría sobre la democracia en América que relata Alexis de Toqueville, hoy no es más que una teoría para enseñar Derecho Político, o alguna materia de la rama.
En los hechos, el Pueblo ya no tiene el poder, ya no lo ejerce, sólo cumple el rito cívico de llenar urnas para convalidar lo que ya está establecido detrás de las bambalinas.
Lo que es peor todavía, es que ni siquiera aquel a quien las urnas dicen ungir con el poder lo tiene, porque el gobernante en realidad es también un mandatario de otro orden más poderoso, el que puso el dinero y la logística para que alcance el sillón.
De modo entonces que la democracia es cada vez más una entelequia retórica, utilizada para alagar a la masa y adormecer su capacidad de razonamiento mediante el relajamiento cada vez más inmoral de las costumbres y valores.
Marshall McLuhan tenía razón cuando decía aquello de que el "Medio es el masaje" porque ahora la democracia se ejerce por los medios que cada vez son más dependientes del Estado mediante la pauta publicitaria. Incluso se utilizan para lavar ingentes cantidades de dinero "para la Corona".
Este fenómeno del manejo del poder ha llevado también a la desaparición de la oposición, espacio necesario para la conformación de un verdadero régimen democrático. Hoy no se distinguen ya con claridad los lindes entre partidos y pensamientos. La llamada "transversalidad" ha sido un efectivo cuento para deglutir partidos políticos y mezclar todo de una forma en que ya es casi imposible saber quién se opone y hasta dónde se opone.
Esto explica porqué los gobernantes -sobre todo en los populismos- tienden a la permanencia cuasi monárquica en el poder, porque la democracia ya no interesa como sistema, sino sólo el poder. El gobernante no gobierna, representa al poder que lo puso y lo sostiene.
Para eso cuenta con el apoyo mediático de opinión unificada mediante el dinero y todo avalado por la ignorancia en que previamente han sumido a la población.
En el "Diario de los Hipócritas", entre otras cosas, se lee: "Comunistas hasta que se enriquecen, feministas hasta que se casan, ateos hasta que el avión comienza a caer"..., agregaríamos, "Demócratas hasta que son elegidos".-
Ernesto Bisceglia
miércoles, 21 de mayo de 2014
Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis ya cabalgan entre nosotros
Muy
lejos de tentar una interpretación del contenido del Libro de la Revelación,
los párrafos que siguen insinúan apenas que la situación del mundo en estas
horas guarda cierto parecido entre las palabras del Apóstol Juan y la realidad.
La palabra
“Apocalipsis” ha tenido en los últimos tiempos una vigencia sostenida y
aplicada a diversas profecías que alimentaron en el inconsciente colectivo las
más diversas teorías.
Es
verdad que ese Libro a partir del Capítulo VII detalla las calamidades que
sobrevendrán sobre la Tierra cuando se derrame la ira de Dios sobre la humanidad
impenitente, sin embargo hay una diferencia entre los castigos venidos del
Cielo y la marcha de los famosos Cuatro Jinetes, porque los dolores que
anuncian no provienen de Dios sino que son todos causados por el Hombre.
Así,
leemos: “Miré y vi, un caballo blanco, y el que montaba sobre él tenía un arco,
y le fue dada una corona, y salió vencedor, y para vencer aún”. (Ap. 6, 6-7)
Entre
tantas teorías, existe una suerte de consenso en aceptar que este primer Jinete
representa el espíritu de la Guerra porque es el único que porta arco y espada,
probable referencia a los Partos, únicos guerreros montados del mundo antiguo. La
guerra nunca es inducida por Dios, sino un hecho exclusivamente de los hombres
que en todas las religiones han utilizado a Dios para justificar sus guerras,
como es el caso de lo que está preludiando ocurrir en Medio Oriente.
Luego
dice: “Salió otro caballo, bermejo, y al que cabalgaba sobre él le fue
concedido desterrar la paz de la tierra y que se degollasen unos a otros, y le
fue dada una gran espada”(Ap. 6, 4-5)
El segundo caballo, por su color representa quizás la ira y la
violencia, la discordia entre hermanos; una imagen asociada por algunos a las
Grandes Guerras del siglo pasado.
Luego
sigue: “Cuando abrió el sello tercero, oí al tercer viviente, que decía; Ven,
Miré y vi un caballo negro, y el que lo montaba tenía una balanza en la mano”
(Ap. 6, 5-6)
El color negro del tercer caballo podría representar la
vegetación arrasada por el fuego, los desastres ecológicos que están
contribuyendo a la desertificación de la Tierra y dañando su capacidad de dar
frutos. Una similitud en la Biblia podría ser la que se consigna en el libro de
las Lamentaciones donde dice que: “Nuestra piel abrasa como un horno por la
fiebre del hambre (Lam. 5, 10-11:”) que se complementa con la balanza que
blande el jinete que era utilizada para pesar los alimentos.
La balanza
para medir la comida es una referencia que ya se encuentra en un pasaje de
Ezequiel (Ez. 4, 16-17) donde habla de la escasez de agua que llevará a ponerle
precio (“agua tasada”, dice), mientras se puede ya leer en los periódicos que
la próxima guerra será por el agua.
Una última interpretación del jinete de la balanza puede
asimilarse a la injusticia que reina en el mundo, la carestía y las hambrunas
que acaban de decretar la ONU, por ejemplo; refrendados por el versículo
siguiente que dice: “Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes que
decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un
denario; pero no dañes el aceite ni el vino”. Escasez porque una libra de trigo
es suficiente buena comida para una persona, pero no para su familia.
Además, la comida disponible es
indigente: cebada. Los productos más refinados como el aceite y el vino, de
lujo podría decirse, son cuidados de ser dañados porque son los que consumirían
los ricos. Actualmente ya se ve cómo los dueños del dinero van haciéndose de
tierras en países extranjeros para controlar en el futuro lo que se plante (Ver
nuestro artículo "Hacia un nuevo orden agrícola mundial"
Finalmente,
el Libro dice: “Miré y vi un caballo bayo, y el que cabalgaba sobre él tenía
por nombre Mortandad, y el infierno le acompañaba. Fuéles dado poder sobre la
cuarta parte de la tierra para matar por la espada, y con el hambre, y con la
peste, y con las fieras de la tierra”. (Ap. 6, 8-9)
El cuarto jinete monta un caballo bayo, pelaje de color
amarillento, macilento color propio de la peste y del color de los cadáveres,
del cual el Libro de la Revelación dice que “resume a los otros tres”. Es
decir, la muerte por la “espada y la plaga y por las fieras de la tierra”; la
espada es la guerra, la plaga el derivado de las guerras y las muertes y las
“fieras de la Tierra” serían los poderosos, los dueños del Sistema.
Desde los terroríficos anuncios que precedieron al Año 2012 y
las interpretaciones antojadizas sobre los Mayas, a la fecha si bien no ha
ocurrido ningún cataclismo universal, lo cierto es que el deterioro en las
condiciones de la vida en el Planeta y la inseguridad sobre una eventual
tercera guerra mundial se sostienen y hasta crecen.
Aplicando
la coherencia, no se puede hablar de un Fin del Mundo por voluntad de Dios, de
los dioses o de extraterrestres, sino por la propia mano del hombre ya que
todos los eventos que representan los Cuatro Caballos del Apocalipsis provienen
de la voluntad del hombre.
Además, por una simple razón de Fe, cualquier pronóstico humano
no es razonable, pues como dice Jesús en Mateo, 24:36: "Pero de aquel día
y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el
Padre”.
Por lo menos, es para pensarlo.
Ernesto
Bisceglia.-
martes, 20 de mayo de 2014
El Oficio del Político
Entre los oficios más honrosos que puede desempeñar un ciudadano, el de militar en política se alza con una de las palmas, porque quién podría negar que la vocación de servicio no sea cosa que a todos agrade y aproveche.
Si, pues, desde su etimología, de "polis=ciudad" en la antigua Grecia, político es aquel que se interesa y trabaja por las cosas de la ciudad, que son al fin las cosas de todos, de modo que esa actitud debe ser loada por los demás mortales que permanecen apáticos frente a la labor que estos hombres y mujeres desarrollan en la comunidad.
Incluso más, hombres y mujeres que a desprecio de sus honrosos lugares y apellidos, se convierten en siervos de sus conciudadanos, toda vez que los elegidos para cargos públicos, desde el concejal hasta el encumbrado/a Presidente, pasando por los gobernadores, son MANDATARIOS, es decir, puestos a órdenes de sus MANDANTES, que son el pueblo mayoritario.
Tal vocación -in extremis- algunos podrían pensar que incluso debiera ser a título honeroso, ya que es un honor ser elegido para solucionar los problemas de los demás; eso dice de sus capacidades superiores, tanto intelectuales, morales como espirituales respecto del promedio.
Claro, la teoría nunca se corresponde con la práctica, eso debe ser, ya que la utopía política de los griegos, se ha convertido ahora en una de las más rentables y rápidas maneras de hacer dinero, de alcanzar honores sin poseer virtud alguna, y de proveerse de bienes lujosos y manutención "ad eternum" sin esfuerzo. Algo ha fallado.
Será pues, que la dicha democracia aún no ha cuajado en las mentes de la mayoría que continúa eligiendo a sujetos que violan la Constitución Nacional y/o Provincial, desde el mismo principio de buscar como eternizarse en el poder en lugar de respetar la alternancia.
Será también que el común no sabe sumar ni multiplicar porque mira los incrementos patrimoniales abusivos con total impavidez, siendo que las matemáticas colapsan al comparar la ecuación "ingreso mensual/beneficios obtenidos".
Será, por último, que también el Pueblo ha perdido ya hasta la dignidad que luego de 30 años vuelve a votar a los mismos sujetos que a esta altura ya han convertido a la democracia en una monarquía porque sus hijos vienen ya heredando los cargos.
Palabras que son una gota en el inmenso mar de un país atontado por un relato que los hace caminar como a los condenados en el Infierno del Dante, con la cabeza mirando para atrás, en lugar de soñar con un país mejor, competitivo, moderno, culto y con una dirigencia capaz y aunque sea un poco más honesta.
Bien decía Segismundo, el personaje de Calderón de la Barca, en el famoso soliloquio, que:
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Ernesto Bisceglia
lunes, 19 de mayo de 2014
Sobre la gratuidad de las cosas y servicio del Estado (Que son de todos)
El escritor Antonio Muñoz Molina dijo hace poco que “lo
gratuito se ha confundido con lo democrático”, sin detenerse a pensar los
gobernantes que en este mundo globalizado nada es gratis, absolutamente nada. De
hecho, esos mismos democráticos gobernantes no darían jamás nada que
perteneciera a su patrimonio personal en bien de algún sector de la comunidad. Es
elemental.
De allí que montar una política pública de dádivas no es
incluir sino maleducar al soberano que un día les reclamará y con razón hasta
aquello que no pueden dar. Existe un equívoco –por no llamarlo mala intención-
en la generosidad pública, simplemente porque no lo es, porque no existe. Cuando
un servicio público se hace gratuito para algún sector de la sociedad, un
momento de razón bastaría para pensar que alguien de algún modo lo pagará.
La paradoja de los gobiernos populistas que piensan en la
gratuidad de los bienes y servicios públicos reside en que los mismos
beneficiarios de esa liberalidad son los que más van a terminar pagando, porque
lo que hoy se regala, mañana por algún lado se paga.
Ni siquiera aquella Argentina del “Primer Mundo” a la que
Carlos Menen subió a todos por decreto pudo ser gratuita, mucho menos puede
serlo esta otra donde la inflación viene carcomiendo la economía aceleradamente
y donde parece que no se piensa que para que haya gratuidad de servicios en
alguna parte debe haber producción de bienes.
Un elemental principio enseña que lo gratuito no se valora,
por lo menos debe tener un precio simbólico, de otra manera lo que se da gratis
pierde el sentido de su mismo valor.
Si por caso se desea que casi media población de una Ciudad
como Salta Capital viaje gratis en colectivos, habría por lo menos que enseñar
que esas unidades no caen del cielo y que en su andar tienen un deterioro que
significa gastos de mantenimiento.
La gratuidad abre la puerta al abuso: “total es gratis”, y
ese abuso provoca desgaste. Si hoy que ese servicio es pagado por el universo
estudiantil y así y todo se ocupa de escribir los asientos, robarse los
martillos de emergencia, rayar los asientos, ensuciar cuanto pueden, qué se
podrá esperar cuando pierdan totalmente el sentido del pago y viajen gratis.
La inclusión no es gratuidad dadivosa; inclusión es abrir sí
gratuitamente las posibilidades de acceso a los bienes de cultura, el más
básico, la educación, porque mañana quien hoy regala desde el gobierno no
estará y cuando las políticas cambien y haya que pagar lo que se destruyó o
utilizó alegremente, ese mismo universo no estará preparado para asumir el
esfuerzo de pagar la fiesta.
Si ni siquiera Juan Domingo Perón, con una Argentina
enriquecida por la Segunda Guerra Mundial pudo sostener el sistema y lo que
siguió todavía lo están pagando las generaciones de argentinos, qué podrá
esperarse para mañana.-
Ernesto Bisceglia
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